El impacto de la nueva norma sísmica en los aerogeneradores

El impacto de la nueva norma sísmica en los aerogeneradores

Chile es uno de los países más sísmicos del mundo y tiene el récord de haber sufrido el terremoto más fuerte registrado en la historia: el de Valdivia, en 1960. Pero, probablemente, las imágenes de movimientos telúricos que se nos vienen instantáneamente a la memoria son las del terremoto del 27 de febrero de 2010, que tuvo su epicentro frente a la costa de la región del Biobío.

“La ingeniería sísmica chilena es muy reconocida a nivel internacional. Eso se debe a que, geográficamente, nos toca vivir en una zona donde hay muchos terremotos. La naturaleza ha forzado a los ingenieros a tener una formación fuerte en el área sísmica”, comenta Tomás Nuñez, gerente general de TNA Engineering.

La industria de las Energías Renovables No Convencionales (ERNC) ha experimentado un fuerte crecimiento, especialmente, en Chile, donde se espera que a 2035 el 60% de la energía sea limpia. Actualmente, existen propuestas de generación de energía con aerogeneradores de 120 metros de altura en hormigón prefabricado y 140 metros en acero y se espera que en el futuro la altura supere los 170 metros. Incluso, a nivel mundial hay prototipos por sobre los 200 metros.

En este escenario, los retos para la ingeniería sísmica, en particular en la zona sur de Chile donde abundan los suelos de mala calidad geotécnica, se multiplican. De hecho, la nueva versión de la norma Nch 2369 extiende el alcance de la revisión sísmica a los aerogeneradores, lo cual es fundamental considerando que los diseños originales de equipos y fundaciones son hechos, generalmente, fuera de Chile.

Por eso, es imprescindible una ingeniería integral como la que ofrece TNA Engineeting, en la revisión de los nuevos aerogeneradores. No basta sólo con la instalación de un equipo tal como fue diseñado en otra parte del mundo, sin considerar la experiencia chilena en terremotos. Tanto sus componentes como el diseño del anillo de anclajes de torres metálicas y la interacción suelo-estructura requieren de un análisis complejo que sólo una mirada multidisciplinaria puede aportar.